jueves, 8 de julio de 2010

(In) Diferente

Nos gusta creer que somos diferentes. Diferentes por disfrutar de una canción de un grupo peculiar o diferentes por vestir unos pantalones más llamativos de lo habitual. ¿Para qué seguir patrones? Pensamos que no ser semejantes a los demás significa ser especiales, por lo tanto, mejores. Nos gusta creernos superiores, superiores a los demás, como diría Lu: "A los sinónimos". Sí, nos gusta creer que somos antónimos. A todos.
Por suerte o por desgracia (últimamente no sé qué es qué) existen pocas personas así realmente. Yo me considero diferente y, por suerte, he encontrado a otra de esas personas. "Una de esas personas que no se les puede incluir en el colectivo 'gente'".

Sí, me considero diferente, ¿Qué osado, no? Osado porque, en realidad, soy totalmente consciente de que, al fin y al cabo, sólo soy otro seguidor más de Pereza, otro estereotipo, otra marca, alguien, cualquiera.
 
Aún así, me gusta disfrutar de mi condición de "Psiquícamente diferente". Me gusta saber que, dentro de lo normal, nosotros somos peculiares. Me gusta ser un antónimo, y haber encontrado a mi sinónimo (dentro de la antonimia).

No hay comentarios:

Publicar un comentario