domingo, 26 de junio de 2011

Cada error en cada intersección

Hacía tiempo que había dejado la costa atrás. Caminaba a través de un árido paisaje, desierto, vacío, desalentador, trágico, infinito. El sol emitía ya sus últimos rayos diarios, con un halo sombrío y espectral. La vegetación existente, realmente escasa, producía sombras inmensas y misteriosas sobre el incandescente asfalto, transitado solo por algunos descabellados insectos autóctonos que aparecían tras intervalos inmensos de tiempo.


Sus pisadas se asemejaban a súplicas, sonaban a dolor. Había recorrido ya tanto asfalto agrietado que le parecía comenzar a disipar pequeños geisers en medio de la carretera kilométrica. Obviamente, pues pese a todo era consciente de ello, tan solo se trataba de macabras jugarretas de su corta imaginación.

Tras varios pares de horas de aquel recorrido infernal, se derrumbó sobre el duro y solitario cemento, dejando que aquel polvoriento y maltratado pergamino volase hacia otra vida mejor, olvidándose de cualquier función u obligación impuesta por dicho mapa, abandonando aquel cuerpo inútil que ahora yacía inerte.


"No era un paso atrás, era un paso más".

Vetusta Morla - Mapas

No hay comentarios:

Publicar un comentario