Transitaba la abarrotada plaza inglesa en busca de una respuesta que satisficiese sus ansias de búsqueda. Su confianza se había esfumado en una de aquellas calles frías y desoladas en las que había habitado por el verano. Su corazón, podrido de latir, diría el gran Sabina, yacía en su mano, tan vivo, tan latente, tan espléndido... Y a la vez, tan repugnante, tan tedioso, tan sarcástico, tan relativamente muerto...
Él ya no creía en nada, ni si quiera en qué sombra era suya. Se mareaba observando como las proyecciones de las figuras humanas de la plaza contra el suelo se mezclaban y desaparecían, burlándose de él, delatando su estúpida inseguridad.
Aquello era el fin de la expedición perdida, de las ilusiones tomadas, de la felicidad que pretendía alcanzar. Cuando llegó a una calle desierta, solo acertó a canturrear...
"Is this where it is... the end of maiden trip?"
The Sunday Drivers - The End of Maiden Trip
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